El mayor gestor de activos del mundo ha confirmado que, por el momento, no lanzará un ETF spot de XRP, adoptando una postura de espera mientras competidores se apresuran a llevar un producto similar al mercado. La decisión plantea la duda de si se trata de prudencia estratégica o de una oportunidad perdida.
Bitcoin sigue siendo el favorito de los inversores
BlackRock domina el mercado de ETF de Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), pero el pasado viernes dejó claro que XRP no se unirá a su oferta por ahora. El anuncio llegó apenas un día después de que la SEC y Ripple Labs pusieran fin a su prolongada batalla legal.
La demanda de los clientes es clave en esta decisión. Robert Mitchnick, jefe de productos digitales en BlackRock, afirmó en marzo de 2024 que el interés se concentra principalmente en Bitcoin y, en menor medida, en Ethereum:
“Para nuestros clientes, Bitcoin es, con diferencia, el número uno, y un poco Ethereum.”
No obstante, las cifras recientes muestran que Ethereum sigue atrayendo fuerte interés: solo el jueves y viernes pasados, los ETF de ETH registraron 683 millones de dólares en entradas, ligeramente por encima de los 681 millones de los ETF de BTC en el mismo periodo.
Competidores listos para entrar
Con al menos siete solicitudes en curso para un ETF spot de XRP en EE. UU., BlackRock podría estar evaluando un potencial limitado en un mercado saturado. Grandes firmas como Grayscale y Franklin Templeton ya se preparan para actuar. Según analistas de Bloomberg, la probabilidad de aprobación este año es del 95%.
Aunque en la comunidad XRP existe un fuerte optimismo de que un ETF impulsaría el precio, BlackRock parece no compartir ese entusiasmo. Sus datos internos apuntarían a un crecimiento más moderado de lo esperado, además de que gran parte del comercio de XRP se concentra en Asia, una región donde sus ETF tienen menor presencia.
XRP mantiene el impulso
En el momento de redactar esta nota, XRP cotiza a 3,26 dólares, un 0,9% más en las últimas 24 horas y casi un 10% más en la última semana. Un desempeño sólido, pese a la falta de respaldo de BlackRock para un nuevo producto ETF.